«Curar es importante, pero prevenir lo es aún más. Mucho de lo que curamos se puede prevenir en mayor o menor medida»

19 octubre 2021 0
Esperanza María Alonso Jiménez es graduada en Enfermería; Especialista en Enfermería del Trabajo por la Universidad Complutense de Madrid y Especialista en Enfermería del Trabajo; Experta Profesional en Enfermería Legal y Forense; Auditora de Sistemas de Gestión de Prevención de Riesgos Laborales; Máster Universitario en Evaluación y Prevención de Riesgos Laborales; Técnica de Nivel Superior en Prevención de Riesgos Laborales; Especialista en Higiene Industrial, Seguridad y Ergonomía; Perita Judicial de Prevención de Riesgos Labores; Máster Universitario en Dirección de Centros y Servicios Socios Sanitarios y Mediadora Sanitario.

Para comenzar, ¿en qué consiste exactamente la Enfermería de Trabajo?

La Enfermería del Trabajo es una especialidad enfermera que aborda los estados de salud de los individuos en su relación con el medio laboral, con el objeto de alcanzar el más alto grado de bienestar físico, mental y social de la población trabajadora, teniendo en cuenta las características individuales del trabajador, del puesto de trabajo y del entorno socio-laboral en que este se desarrolla.

Siendo un poco más técnica, lo que dice el programa de la especialidad es lo siguiente: «La Salud en el trabajo debe tender a: la promoción y el mantenimiento del más alto grado de bienestar físico, mental y social de los trabajadores en todas las profesiones; la prevención de las pérdidas de salud de los trabajadores causadas por sus condiciones de trabajo; la protección de los trabajadores en sus puestos de trabajo, frente a los riesgos derivados de factores que puedan dañar dicha salud; la colocación y el mantenimiento de los trabajadores en un ambiente laboral adaptado a sus capacidades fisiológicas y psicológicas y, en síntesis, la adaptación del trabajo al hombre y de cada hombre a su trabajo», y sigue diciendo lo siguiente: “Por todo ello y sin perjuicio de los principios de interdisciplinariedad y multidisciplinariedad aplicables a los equipos profesionales que actúan en el ámbito de la salud laboral, los enfermeros especialistas del trabajo ejercerán su profesión con plena autonomía técnica y científica por lo que deben adquirir y mantener las competencias necesarias para el adecuado ejercicio de sus funciones en los distintos ámbitos de actuación de la especialidad”.

Tras estas dos definiciones publicadas en el Boletín Oficial del Estado (Orden SAS/1348/2009, de 6 de mayo) creo que queda claro en que “consiste la especialidad de Enfermería del Trabajo” y deja claro que el profesional de Enfermería del Trabajo forma parte del equipo pluri y multiprofesional que se encarga de cuidar de la salud de la población laboral activa.

Entonces, ¿cuál es su principal objetivo?

Es una especialidad de enfermería, basada como cualquier especialidad de enfermería, en los cuidados, la prevención, y la atención al individuo, a la población; pero en este caso el objeto es el individuo en su ámbito laboral, es decir la salud de la población laboral activa, como he dicho antes.

El Enfermero Especialista en Enfermería del Trabajo, como miembro del equipo pluri, multi e interdisciplinar que constituye el Servicio de Prevención, debe estar capacitado para llevar a cabo las funciones que el artículo 31.1 de la ley de PRL asigna a dichos servicios:

  • Diseño, aplicación y coordinación de los planes y programas de actuación preventiva.
  • Evaluación de factores de riesgo.
  • Determinación de prioridades en la adopción de medidas preventivas y vigilancia de su eficacia.
  • Información y formación a la población trabajadora.
  • Prestación de primeros auxilios y planes de emergencia.
  • Vigilancia de la salud,

Por ello, la responsabilidad y funciones del Enfermero Especialista en Enfermería del Trabajo no debe limitarse a la vigilancia de la salud y a proporcionar la atención sanitaria de urgencia en el lugar de trabajo, sino que también debe extender su actividad a las circunstancias que afecten a la salud de los trabajadores, a formar e informar a los mismos, a promocionar la salud en el lugar de trabajo colaborando asimismo con el Sistema Nacional de Salud y con las Autoridades Sanitarias.

Este enfermero tiene que conocer bien el funcionamiento de una empresa, ¿no?

Debe conocer efectivamente el funcionamiento y los diferentes puestos de trabajo de la empresa para la que trabaja o de las empresas a las que atiende si desarrolla su actividad en un Servicio de Prevención Ajeno y, lo que es más importante que el funcionamiento, debe conocer los riesgos a los que están expuestos los trabajadores en sus puestos de trabajo, que al final será lo que condicione la actuación y desarrollo de las competencias del profesional de enfermería del trabajo frente a su población diana (trabajadores/as de la entidad en la que presta sus cuidados).

El conocimiento de los puestos de trabajo, de los riesgos de los puestos, debe ser parte de la formación de estos especialistas tanto durante la formación, como después en su ejercicio diario, es una de las cosas que más enriquece a esta especialidad su conocimiento sobre la diversidad de puestos y de riesgos, esa información ayuda a general cuidados preventivos, y asistenciales a los trabajadores para evitar que se produzcan enfermedades profesionales, y en caso de que así sea, que con los cuidados adecuados puedan esos trabajadores desarrollar su actividad laboral en el mismo o en diferente puesto según el grado de afectación de la patología que tengan o hayan desarrollado.

¿Qué tipo de riesgos hay inherentes a los puestos de trabajo?

Cada puesto de trabajo tiene inherentes sus propios riesgos, e incluso dos puestos de trabajo iguales puede tener distintos riesgos atendiendo a las características del trabajador, sexo, edad, limitaciones funcionales, discapacidades físicas o psíquicas, etc.

Lo más importante es recordar que será el puesto el que se adapte al trabajador/a y no al revés, y que en base al desarrollo de la adaptación o no, se le suministrara al trabajador/a unos EPIs (Equipos de Protección Individual) u otros que también serán adecuados a las características del trabajador/a.

Por eso es tan importante en esta Especialidad de Enfermería el trabajo en equipo, la correcta Evaluación de los Riesgos a los que está expuesto el trabajador/a, el conocimiento de los riesgos evaluados por el área técnica y compartidos con los profesionales sanitarios y con el propio trabajador, que debe ser el primero en conocer los riesgos de su puesto son fundamentales para la prevención y protección de la salud del trabajador.

Sin ese conocimiento compartido entre área técnica y sanitaria y dentro de la sanitaria entre médicos/as y enfermeros/as especialistas, difícilmente se conseguirá una calidad suficiente para que el desarrollo de las enfermedades profesionales, disminuya de forma notable, y se consiga hacer Planes de seguridad efectivos y eficaces desde todos las áreas que participan en la Prevención de Riesgos Laborales, incluyendo empresa y trabajadores, ya que estos Planes deben ser integrados e integrantes de todos las partes implicadas en la Prevención de Riesgos Laborales. Sin esto y sin que las ideas de todos los miembros de los equipos tengan el mismo peso no avanzaremos mucho más de lo que lo hemos hecho hasta ahora desde el 1995.

¿Qué es lo que más le llamó la atención de este tipo esta especialidad enfermera enfermería? ¿Por qué decidió dedicarse a ella?

Yo llegué a esta especialidad por “casualidad”, trabajaba en la Unidad de Cuidados Intensivos que era mi pasión, y me apunte a un curso sobre riesgos profesionales, surgió la curiosidad de saber más, me apunte al curso de Enfermería de Empresa (que así se llamaba entonces) que impartía la Escuela Nacional de Medicina del Trabajo para enfermeros y en el propio curso, al final del mismo me hicieron una oferta de trabajo, y en ello estoy desde entonces 1991.

Descubrí que curar es importante, pero prevenir lo es aún más y que mucho de lo que curamos se puede prevenir en mayor o menor medida, y si prevenimos con cuidados generamos una población más sana, disminuimos el gasto sanitario y ajustamos y aplicamos mejor los cuidados, y hacemos que mejore la salud poblacional, por lo tanto haremos empresas más saludables y un país más saludable.

Puede sonar un poco utópico dicho así; pero si cada uno aporta su grano ¿por qué no se puede conseguir? Eso no quiere decir que en otras especialidades no se lleve a cabo algo similar en su ámbito competencial. No existe un individuo compartimentado, eso es importante tenerlo claro, todo está interrelacionado sobre todo en materia de salud.

¿Cuáles considera que son los aspectos positivos de dedicarse a la enfermería de trabajo?

Positivos todos; pero yo no soy objetiva he de decir que aporta factores de conciliación de vida familiar y laboral, los horarios (salvo excepciones y cada vez menos) son más compatibles que los de los centros sanitarios (se parecen más a los horarios de atención primaria en los centros de salud).

Tratamos con personas “sanas”, desaparecen el estrés laboral que padecen los compañeros que trabajan en otras áreas de cuidados y cuyos pacientes sufren (en el amplio sentido de la palabra, física y mentalmente), quiero pensar que de una forma u otra y poco a poco mejoramos sus condiciones laborales en materia de salud, podría seguir enumerando los aspectos positivos de la enfermería del trabajo; pero desde aquí animo a que los lectores la descubran, bien desde la profesión, como si eres trabajador, la enfermería del trabajo es esa gran desconocida que puede y debe aportar muchos benéficos en materia de salud a la población trabajadora, y en definitiva a la salud de la población contribuyendo a mejorar la salud pública.

¿Y los negativos?

La falta de integración en el Sistema de Salud Público de la Salud Laboral que está altamente privatizada (en su mayor parte la llevan a cabo entidades privadas), no existe una Salud Laboral integrada en Atención Primaria en el sistema asistencial, y como consecuencia de ellos los profesionales de Enfermería del Trabajo sufren una clara discriminación a la hora de salario, de posibilidades de integración en el sistema público (no “puntúa” la actividad en caso de oposiciones, etc.) tiene una clara desventaja frente a otros compañeros.

No se contempla (en demasiadas ocasiones) al profesional de Enfermería del Trabajo como parte del equipo multidisciplinar de prevención de riesgos laborales, se infrautilizan sus conocimientos y sus competencias en los Servicios de Prevención, en las Mutuas, etc. y se les deja como meros hacedores de pruebas funcionales, extracciones de sangre o tareas administrativas, pero sin participar en planificación, gestión, o promoción de forma activa, se olvida que forman parte como sanitarios especializados de la prevención de enfermedades, y se le deja fuera del círculo de decisiones y se olvida que pueden ser un profesional de enlace entre Atención Primaria, especializada, mutuas, empresa, agentes sociales, etc. Consiguiendo así la coordinación y la visión holística que debería tener todo paciente y/o el trabajador (en la salud laboral).

El ejemplo más claro lo hemos tenido en la Pandemia, la mayoría de los gestores de los casos COVID Laborales y que han controlado la declaración y el seguimiento en las empresas a través de los Servicios de Prevención (SPRL), han sido mayormente profesionales de Enfermería del Trabajo, esto ha demostrado en cierta medida que la Integración en el Sistema es posible (si se quiere), el círculo de comunicación en casos COVID LABORAL por lo menos en la comunidad donde yo trabajo estaba constituido por Profesionales sanitarios de los SPRL (profesionales de enfermería del trabajo), sanitarios en atención primaria y la autoridad en materia de Salud Laboral dentro de la Dirección General de Salud Pública, ese círculo ha permitido que las empresas puedan tener controlado en el medio laboral la enfermedad, así como los casos y brotes que se producían.

¿Qué situación vive actualmente la enfermería de trabajo en España?

Actualmente está desaprovechada, infrautilizada, existen además poca oferta laboral y pocas oferta en las plazas de especialización (EIR). Se cubren plazas en los SPRL que son para especialistas por profesionales de enfermería que no los son, incluso algunos SPRL contratan TCAE para hacer ese trabajo, y todo ello tanto en la privada como en la Administración, desde aquí recordar que la Ley de Prevención de Riesgos Laborarles y el Reglamento de los servicios de Prevención, indican claramente que los profesionales sanitarios encargados de llevar a cabo la Vigilancia de la salud es la Unidad Básica Sanitaria (UBS) constituida por un Médico/a especialista en Medicina del Trabajo y una Enfermera /o especialista en Enfermería del trabajo.

Los gestores de los SPRL, de la administración no consideran que este perfil de enfermería sea tan necesario como otros y para ellos no siempre es necesario la Especialidad (sobre todo en enfermería).

¿Cree que no tiene el reconocimiento que se merece?

Si, efectivamente no lo tiene ni siquiera entre nuestros colegas tanto generalistas como especialistas, quiero recordar desde aquí que la Enfermería del Trabajo fue la primera especialidad de enfermería vía EIR que saco el programa de formación y la primera en hacer evaluación de competencia para homologar a los profesionales que tenían los cursos de la Escuela Nacional de Medicina del Trabajo, así como los años de trabajo está cualificada, competencias, etc., es decir, sin ser especialidad ya se pedía una cualificación y conocimiento específico en materia de salud, seguridad en higiene en trabajo… Eso se olvidó.

El papel de la enfermería del trabajo es muy muy antiguo, cuando las empresas tenían lo que llamaban “Servicio Médico”, este estaba formado por un enfermero a Jornada completa a tantos turnos como tuviera la empresa y un médico a Jornada parcial, lo que hacía que fuera el enfermero/a quien interactuaba directamente con los trabajadores y los mandos de la empresa, acudía a las reuniones de seguridad y era escuchado, todo ello ha ido desapareciendo, curiosamente a medida que la Enfermería del trabajo se ha ido especializando más y está mejor cualificada, el distanciamiento a generado desconocimiento y falta de reconocimiento. Realmente es una pena y una labor que deben hacer los más jóvenes es subir de nuevo la especialidad a donde le corresponde.

¿Qué haría para cambiar esta situación?

Yo empezaría por el cumplimiento de la norma (tanto en la privada como en la pública, en esta última más para dar ejemplo), exigir que las empresas tengan las profesiones en el número que indica la LPRL según su actividad, el número de trabajadores, etc., para ello aumentaría el número de plazas especialista que se convocan todos los años desde el Ministerio de Educación y Sanidad, este en suficiente cantidad que permita que el mercado no tenga excusas para contratar TCAE o enfermeros generalistas porque no encuentra especialistas, etc.

Pondría enlaces en el Servicio de Salud formados por enfermeros/as del trabajo que colaborarían en la clasificación y gestión de determinadas patologías que tiene su origen en el medio laboral y que se están asumiendo como contingencia profesional, entre los niveles asistenciales, lo que sin duda mejoraría y reduciría el tiempo de baja y la clasificación adecuada de las mismas, con los que el gasto sanitario mejoraría, el trabajador sería derivado con más rapidez y por lo tanto mejoraría su previsión de cura tanto en días de baja como en secuelas…

Existen además otros puestos que los profesionales de esta especialidad pueden llevar a cabo como son en las Mutuas por su conocimiento de los puestos, en los equipos de valoración de incapacidades, en centros anatómico forense por su competencia especifica legal y pericial y un largo número de puesto donde las enfermeras especialistas podría ser un valor añadido a la entidad aportando una visión sanitaria, salubrista y gestora de la patología de los pacientes.

¿Qué consejo le daría a todos aquellos futuros enfermeros que se sienten atraídos por este tipo de enfermería?

Podría darles unos cuantos, por la edad, por el tiempo que llevo en la especialidad y por mi experiencia; pero creo que voy a escueta porque la elección de cualquier cosa en la vida es muy personal y dependen de nuestra experiencia a posteriori, y esa siempre es a posteriori. Les diría que:

  • Que se animen hacerla, que busquen y se informen bien de las Unidades Docentes Multiprofesionales de Salud Laboral del país donde puede hacerla y miren sus rotaciones, su programa formativo interno y elija bien, la calidad de la formación es importante.
  • Si te gusta el ámbito de la salud laboral, esta es tu especialidad. Es una especialidad diferente donde los cuidados de enfermería tiene como objetivo prevenir, educar y formar al trabajador en los riesgos de su ámbito laboral.
  • Tienes Competencias específicas que ninguna otra especialidad tiene reconocida en un BOE, como es la competencia de enfermería legal y pericial.
  • Si te gusta lo asistencial también tienes una parte dentro de los Servicios de Prevención Propios de las Empresas
  • Y que no olvide que una vez dentro de la especialidad la formación continuada es “casi de obligado cumplimiento”, ya que en el ámbito de salud laboral la dinamización en cuidados, normativa y técnicas es continua.

El artículo «Curar es importante, pero prevenir lo es aún más. Mucho de lo que curamos se puede prevenir en mayor o menor medida» se publicó primero en Noticias en Salud.


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